El enfoque pedagógico personalizante y liberador tiene como eje central a la persona iluminada por una propuesta de optimización del desarrollo humano integral trascendente, mediante la dirección y acompañamiento de los procesos educativos escolares centrados en valores, que brinda la oportunidad para que el educando aprenda a expresar su posición crítica, a discutir sus puntos de vista en interacción con los demás, que aprenda a ser el mismo y disfrute del logro colectivo e individual.

Así se dimensiona a la persona hacia el encuentro de su propia realización, producto de la comunicación dialógica donde el consenso, el discenso, la concertación y el compromiso mutuo sean el eje articulador de la práctica vital y de la comprensión de su realidad personal, social y cultural. En este sentido se explícita el currículo como un proceso humano y humanizador en la medida que genera espacios que posibilitan a los educandos ir al encuentro de nuevos horizontes, donde, puedan reafirmarse como personas y a la vez participar en la formación de un sentir propio y de un grupo social en coherencia con los criterios de la democracia participativa. La Ley 115 de 2004, en su Capítulo 2, al hacer referencia al currículo y al plan de estudios, plantea que el currículo es el conjunto de criterios, planes de estudio, programas, metodologías y procesos que contribuyen a la formación integral y a la construcción de la identidad cultural nacional, regional y local, incluyendo también los recursos humanos, académicos y físicos para poner en práctica las políticas y llevar a cabo el Proyecto Educativo Institucional.

El currículo en los Colegios de la Provincia es una respuesta al horizonte de la Comunidad Educativa, desde una perspectiva humano-cristiana, expresado en su misión. Como elemento fundamental de la formación está el aprendizaje, proceso que se convierte en la razón de ser de la enseñanza y los demás procesos y recursos de todo el sistema educativo. Esta tendencia se fundamenta en dos grandes ejes; el personalizante y el liberador. El eje personalizante enfatiza centra su atención en la persona del estudiante para ayudarlo a prepararse en la vida, para la vida, para la sociedad que necesita hacia una formación integral, es decir, hacia la construcción de la personalidad mediante el desarrollo consciente y voluntario del potencial humano, acorde con las necesidades, intereses y expectativas de la persona y su comunidad. Nuestro enfoque pedagógico considera necesario pasar de la enseñanza tradicional a un aprendizaje holístico–humano–integral, acorde con una concepción más integradora y armónica de la persona en todas sus dimensiones: personal, social, ecológica, y basada en procesos, capacidades y valores que tengan en cuenta toda la persona en sus facultades: intelectual, afectiva, volitiva, psicomotriz, espiritual y de conciencia; concretizándose en:

  • aprender a educarse,
  • aprender a pensar,
  • aprender a querer,
  • aprender a decidir y
  • aprender a convivir.